Los caminos del señor

24 enero 2014 / 22:32

Condenado a un año [de prisión] por robar en el cepillo de una iglesia de Alcalá la Real.

(enlace)

“La otra tarde en una iglesia / que era fiesta de guardar, / me dio un ataque de amnesia, / no podía recordar / a quién coño fui a rezar / yo, que siento por Jesús (bis) / ¡repelús! / Imaginad mi problema, / cualquier otro sin mi fe / con seguridad blasfema / o se va a tomar café. / Pero yo no flaqueé / no podía estar allí (bis) / porque sí. / “He perdido la memoria”, / le expliqué a un santo barón. / “Eche una jaculatoria / o una salve a mi intención. / Tengo un lío del copón. / No comprendo, ¡ay de mí!, (bis) / qué hago aquí.” / “Calma” me dijo el beato, / “por mi honor de sacristán, / rezaré a San Cucufato / y tus recuerdos volverán / o sus huevos sufrirán.” / Y le ató al pobre un cordel, (bis) / ¡Qué cruel! / Recuperé por entero, / gracias a su intercesión, / la memoria y un mechero / que no entraba en la oración. / ¡Eso sí que es devoción! / Le quedaba además (bis) / ¡mucho gas! / Le di lumbre a un monaguillo / y una hostia al sacristán. / Y les vacíe el cepillo / a San Cosme y San Damián, / recordando que mi plan / era entrar a aquel lugar (bis) / ¡a robar! / Tú, que nunca vas al templo / tú que estás en el error, / toma de mi historia ejemplo, / rectifica pecador / y recorre sin temor / los caminos del señor, (bis) / ¡todo amor!”

“Los caminos del señor”, Elígeme (1988), Javier Krahe.