Al tío Juan Manuel (Manjón Hernández) lo fusilaron en Gargabete (km 4’880 de la carretera de Salamanca a Alba de Tormes, en su margen derecha) el 3 de agosto de 1936. Fue uno de “los catorce de Pelabravo”. Tenía 32 años y vestía americana y chaleco marrón oscuro de paño ligero, camisa azul marino, pantalón de pana rayada y alpargatas negras de piso de goma (Íñigo Errejón tuiteaba hoy que “esta noche hace 80 años, las mejores de nuestras abuelas y abuelos comenzaban a salir en alpargatas a luchar por los humildes y la libertad” y había quien, por otra parte con cierta equidistancia muñozmoliniana, consideraba la referencia a las alpargatas poco menos que un apolillado exceso literario). Fue detenido ilegalmente y ejecutado sin juicio previo, acusado de ser una de las personas que la noche del 18 al 19 de julio iban por la carretera de Tejares a buscar armas. Antes de eso había impulsado una cooperativa de trabajadores. Según el testimonio de mi abuela (su sobrina) fueron a buscarle a casa cuando dormía junto a su mujer Antonia, embarazada. Sus restos no fueron exhumados de la cuneta de Pelabravo hasta 71 años después, el seis de octubre de 2007, cuando fue enterrado en Nuevo Naharros. Puede leerse su nombre, junto al de otras víctimas, en el Memorial del cementerio de Salamanca.

El tío Ramón (Manjón Hernández) trabajaba como cestero y era el Secretario de la Casa del Pueblo de Babilafuente. El 14 de agosto de 1936, una semana después del fusilamiento de su hermano y tras haber permanecido escondido en el monte durante los primeros días que siguieron al golpe militar, fue detenido por la Guardia Civil en Babilafuente e ingresó en la antigua prisión de Salamanca (las presencias diacrónicas son llamativas en esta historia: la antigua prisión provincial, conservando su estructura y su galería de celdas, actualmente alberga el DA2, el centro de arte contemporáneo de Salamanca; donde yo contemplo exposiciones mi abuela visitaba a su tío preso para llevarle comida). En la causa instruida por D. José Mª Tejerina y Crespo, Teniente Auditor de 2ª y Titular del Juzgado Militar Especial, Ramón fue considerado un “elemento peligroso”. Tenía 34 años. El 21 de octubre de 1937 asistió a Consejo de Guerra en la Sala de Justicia del cuartel D. Julián Sánchez “El Charro” y fue condenado a pena de muerte acusado de “adhesión a la rebelión”. El 12 de mayo de 1939 la pena de muerte fue conmutada por 30 años de reclusión. Desde allí será trasladado a la Prisión Central de Cáceres, a la Prisión Central de Burgos y a la Prisión Provincial de Santander. El 20 de agosto de 1943 ocurrió algo hermoso: Ramón se fuga del Campo Penitenciario de Potes. Fue maquis. El 28 de abril de 1956 fue capturado en Madrid e ingresó en la Prisión Provincial (la cárcel de Carabanchel por la que pasaron, entre otros militantes antifranquistas, Marcelino Camacho, Simón Sánchez Montero, Nicolás Sartorius, Ramón Tamames, Enrique Curiel, Enrique Múgica, Julián Ariza o el también salmantino Marcos Ana). A finales de ese año se le concedió el indulto del resto de la pena y salió en libertad de la Prisión Provincial de Santander. En su ficha penitenciaria de la prisión de Salamanca (caja 88, signatura 35444) se le describe de la siguiente manera: estatura 1,58 m, pelo negro, ojos azulados, cejas al pelo, nariz y labios regulares, sin otra seña particular.

El tío Antonio (Manjón Hernández) se alistó voluntariamente en el Ejército Republicano por convicción ideológica. Aunque al principio tuvo que sobreponerse de las sospechas de quintacolumnismo entre sus propios camaradas, alcanzó rango de oficial en el escalafón del Ejército Republicano. Fue condenado a muerte, como sus hermanos. Durante aquellos años la plaza de toros de Valencia fue convertida en campo de concentración. Antonio fue uno de sus supervivientes. Pasó 11 años en la cárcel. En abril de 1979, en las primeras elecciones municipales tras la restauración monárquica, formó parte de las listas del Partido Comunista de España por Babilafuente. Estaba afiliado al PCE y a Comisiones Obreras.

Como Jorge Semprún/Federico Sánchez, el tío Rafael -o Andrés- (de Castro Manjón) tenía dos nombres. Era tipógrafo, el dueño de la imprenta Minerva de la calle Varillas, que además era su casa. Actualmente se trata de La Imprenta, un garito donde los universitarios de Salamanca beben minis (de nuevo eso que aquí hemos llamado diacronía: mi abuela se quedaba a dormir en casa de su tío, en el piso de arriba, donde yo ahora me emborracho). Ramón (o Andrés) había sido candidato del PSOE por Salamanca en las elecciones de 1933 y era el secretario de Pepe Manso. Pepe Manso, además de profesor de Gramática, fue abogado defensor de los procesados por la Revolución de octubre de 1934, director de Tierra y Trabajo, periódico socialista de Salamanca y secretario provincial de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra. En las elecciones de 1933 obtuvo un escaño en el Congreso de los Diputados por Salamanca junto a Filiberto Villalobos. En las elecciones del 14 de febrero de 1936, de los siete escaños posibles por Salamanca las derechas obtuvieron seis. El único elegido por el Frente Popular fue Pepe Manso. El 19 de julio de 1936 Manso fue detenido por militares sublevados y el día 28 fue asesinado. En su ficha de la Fundación Pablo Iglesias se describe su asesinato: “En la noche del 28 de julio de 1936 fueron [Manso, Julio Barbero (directivo de la Casa del Pueblo de Salamanca) y Casto Prieto Carrasco (diputado de Izquierda Republicana)] salvajemente torturados, siendo arrastrados atados a una camioneta durante varios kilómetros para finalmente ejecutarlos en La Orbada. Julio Barbero fue decapitado, Casto Prieto Carrasco asesinado a tiros y José Andrés Manso ajusticiado con un estoque. Sus cuerpos quedaron abandonados en la cuneta de la carretera, siendo enterrados allí mismo al amanecer por varios campensinos de La Orbada”. Su secretario, el tío Rafael (o Andrés), fue detenido el 12 de agosto de 1936, considerado “elemento peligroso”. Fue condenado a pena de muerte, que el 11 de mayo de 1939 se le conmutó por 30 años de reclusión. El 13 de agosto de 1948 salió en libertad definitivamente. Tenía 53 años.

Enlaces

Ficha de Juan Manuel Manjón Hernández en la base de datos de víctimas de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia.

Ficha de Ramón Manjón Hernández en la base de datos de víctimas de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia.

Ficha de Rafael o Andrés de Castro Manjón en la base de datos de víctimas de la Asociación Salamanca Memoria y Justicia.

Nota biográfica de Rafael o Andrés de Castro Manjón en la Fundación Pablo Iglesias.

Nota biográfica de José Andrés y Manso en la Fundación Pablo Iglesias.